Loading...
Larger font
Smaller font
Copy
Print
Contents

Mensajera del Señor

 - Contents
  • Results
  • Related
  • Featured
No results found for: "undefined".
  • Weighted Relevancy
  • Content Sequence
  • Relevancy
  • Earliest First
  • Latest First
    Larger font
    Smaller font
    Copy
    Print
    Contents

    El fenómeno de las visiones

    Elena Harmon/White compartió con los profetas bíblicos características físicas similares que experimentaba mientras estaba en una visión abierta o pública. 16Ver pp. 26-40. En 1868 Jaime White dio la siguiente descripción abarcante de su esposa en visión:MDS 135.7

    “1. Está completamente inconsciente de todo lo que ocurre a su alrededor, como ha sido probado por los exámenes más rigurosos, pero se ve a sí misma como distante de este mundo y en la presencia de los seres celestiales.MDS 135.8

    “2. No respira. Durante todo el período que se encuentra en visión, que en ocasiones diferentes ha oscilado entre quince minutos y tres horas, no hay respiración, como ha sido probado repetidamente al oprimirle el pecho y al cerrarle la boca y las ventanas de la nariz.MDS 135.9

    “3. Inmediatamente después de entrar en visión, sus músculos se toman rígidos y sus coyunturas, firmes, hasta el punto de que ninguna fuerza externa puede influir sobre ellos. Al mismo tiempo sus movimientos y gestos, que son frecuentes, tienen soltura y gracia, y la persona más fuerte no puede obstruirlos ni controlarlos.MDS 135.10

    “4. Al salir de la visión, ya sea en horas del día o en una habitación bien iluminada por la noche, todo es completa oscuridad. Su capacidad para distinguir aun los objetos más brillantes, puestos a pocos centímetros de los ojos, no regresa sino gradualmente y a veces no se afianza plenamente por tres horas. Esto ha continuado durante los últimos veinte años; sin embargo, su visión no se ha visto afectada en lo más mínimo: pocas personas tienen mejor vista que la que ella posee ahora.MDS 135.11

    “Durante los últimos 23 años ella probablemente ha tenido entre cien y doscientas visiones. Le han sido dadas bajo casi cualquier variedad de circunstancias, sin embargo han mantenido una maravillosa similaridad; el cambio más evidente ha sido que las visiones se han vuelto menos frecuentes pero más abarcantes en los últimos años. Ha sido arrebatada en visión más frecuentemente al estar en oración.MDS 136.1

    “Varias veces, mientras se dirigía fervientemente a la congregación, quedó instantáneamente postrada en visión, en forma inesperada para ella y para todos los que la rodeaban. Así ocurrió el 12 de junio de 1868 en la presencia de no menos de doscientos observadores del sábado, en la casa de culto, en Battle Creek, Michigan. Al recibir el bautismo de mis manos, en un período temprano de su experiencia, cuando la levanté del agua entró inmediatamente en visión. Varias veces, al estar postrada por la enfermedad, ella recibía alivio en respuesta a la oración de fe y era arrebatada en visión. En dichas ocasiones ha sido maravillosa su restauración a la salud normal.MDS 136.2

    “En otra ocasión, cuando caminaba con amigos conversando sobre las glorias del reino de Dios, el Espíritu de Dios descendió sobre ella y fue instantáneamente arrebatada en visión en el momento de trasponer la puerta frente a la casa de su padre. Y lo que puede ser importante para quienes piensan que las visiones eran el resultado del mesmerismo, una cantidad de veces fue arrebatada en visión al orar sola en un bosquecillo o en su cuarto.MDS 136.3

    “Podría ser bueno hablar en cuanto al efecto de las visiones sobre su constitución física y su fuerza. Cuando tuvo su primera visión, era una inválida demacrada y sus amigos y médicos pensaban que moriría de tuberculosis. Pesaba entonces apenas 38 kilogramos (80 libras). Su condición nerviosa era tal que no podía escribir, y dependía de quien estuviese sentado cerca de ella en la mesa para incluso volcar su bebida de la taza al platillo. Y a pesar de sus ansiedades y agonías mentales, su salud y su fuerza física y mental han mejorado desde el día que tuvo su primera visión como resultado de su sentido del deber al presentar en público sus ideas, de sus labores al hablar en público, al atender asuntos generales de la iglesia, sus viajes fatigosos, y las labores y preocupaciones de la casa”. 17Jaime White, Life Incidents, in Connection With the Great Advent Movement, pp. 272-273, citado en F. D. Nichol, Ellen G. White and Her Critics (Washington D.C.: Review and Herald Pubiishing Association, 1951), pp. 52-53. Un médico espiritista que antes se había jactado de que podría sacar a Elena de White de sus trances “hipnóticos” en un minuto, estuvo presente en la visión de Parkville, Michigan, el 12 de enero de 1861. Al recordársele su jactancia, se adelantó para comenzar su examen. Repentinamente, “empalideció mortalmente y temblaba como la trémula hoja de un álamo. El pastor White le dijo: ‘¿Dará el doctor un informe en cuanto a su condición?’ El replicó: ‘Ella no respira’ , y rápidamente se dirigió a la puerta. Los que estaban a la puerta y sabían de su espíritu jactancioso, dijeron*. ‘Vuelva y haga como usted dijo que haría; saque a la mujer de la visión’. Con gran agitación aferró el picaporte de la puerta, pero no se le permitió abrirla hasta que los que estaban cerca de la puerta le preguntaron: ‘Doctor, ¿qué pasa?’ El contestó: ‘Sólo Dios sabe; déjenme salir de esta casa’ — J. N. Loughborough, GSAM, pp. 210-211. El 26 de junio de 1854 tres personas recordaron cómo dos médicos habían examinado a Elena de White mientras se hallaba en visión. Uno colocó un espejo cerca de su boca e informó: “No respira”. Después de examinar su rostro mientras habiaba, todavía no pudo encontrar evidencia de que respirase. Más tarde, después de colocar una vela encendida cerca de sus labios sin que hubiese la menor oscilación, el médico informó: “Eso lo aclara para siempre, no hay aliento en su cuerpo”.— Bio., t. 1, pp. 302-303; ver también p. 351 por un incidente ocurrido en Hillsdale, Michigan, del 12 al 15 de febrero de 1857.MDS 136.4

    Pero las visiones no pueden explicarse o autenticarse sólo por sus características físicas. Muchas veces, especialmente durante las visiones/sueños nocturnos, Elena de White no exhibía las características físicas típicas de quien está en ese trance. Los fenómenos físicos no eran la prueba de sus credenciales divinas. 18Ver pp. 28, 32.MDS 136.5

    Además de eso, como escribió Arthur G. Daniells: “Los que quisieran aceptar los fenómenos físicos como evidencia determinante pueden quedar engañados, porque el enemigo de la justicia puede producir condiciones similares en las personas sujetas a su dominio”. 19El permanente don de profecía, p. 318. “Que nadie tenga la idea de que ciertas providencias especiales o manifestaciones milagrosas constituyen una prueba de la autenticidad de su obra o de las ideas que propone. Si mantenemos estas cosas delante de la gente, producirán un efecto perjudicial y suscitarán emociones malsanas... Encontraremos falsas pretensiones; surgirán falsos profetas; habrá sueños y visiones falsos; pero predicad la Palabra y no os dejéis alejar de la voz de Dios manifestada mediante su Palabra. No permitáis que nada distraiga los pensamientos. Se representará y se presentará lo maravilloso y lo admirable. Mediante engaños satánicos y milagros maravillosos se procurará forzar la aceptación de las pretensiones de los instrumentos humanos. Cuidado con todo esto”.— Mensajes selectos, t. 2, pp. 55-56. Elena de White advirtió: “Habrá quienes pretenderán tener visionesCuando Dios os dé una evidencia clara de que la visión es de él, debéis aceptarla, pero no la aceptéis a base de ninguna otra evidencia; porque la gente será descarriada cada vez más en países extranjeros y en los Estados Unidos. El Señor quiere que los miembros de su pueblo obren como hombres y mujeres sensatos”. 20El evangelismo, p. 443.MDS 136.6

    ¿Por qué, entonces, los fenómenos físicos acompañaron a las visiones dadas a los profetas bíblicos? ¿Por qué hubo manifestaciones físicas tan extraordinarias y tan ampliamente documentadas durante las visiones públicas de Elena de White? Aparentemente, como en los tiempos bíblicos, Dios usó lo milagroso a fin de captar la atención y mantenerla el tiempo suficiente como para que la gente oyera el mensaje del profeta. El mensaje en sí llevaba las credenciales divinas; los fenómenos físicos demostraban la presencia de lo sobrenatural. 21Ver “Los fenómenos físicos a menudo proveen evidencia coercitiva”, pp. 35-36.MDS 136.7

    Elena de White recibió mensajes de Dios en diferentes maneras. Los mensajes recibi dos durante las horas de vigilia se llaman visiones públicas; los que llegan cuando la persona está durmiendo, sueños. La duración de las visiones se extendía de menos de un minuto a más de una hora, y en una ocasión, alrededor de cuatro horas. A veces las visiones ocurrían como “un destello de tu¿ casi instantáneo que iluminaba ciertas situaciones o condiciones. En dichas ocasiones la visión se refería generalmente a un solo tema o a un solo aspecto del tema, mientras que las más largas podían abarcar muchos temas, o tratar con asuntos ocurridos durante un largo período de tiempo”. 22Arthur White, Ellen G. White, Messenger to the Remnant, p. 8.MDS 136.8

    Podían esperarse visiones públicas casi en cualquier ocasión. A veces, mientras estaba escribiendo los eventos del día en su diario, le venían pensamientos pertinentes “como la luz de un relámpago... tan vivamente [que] yo los escribía sin poderme detenerme”. 23Bio ., t. 4, p. 359.MDS 137.1

    Mientras un grupo de creyentes se encontraba unido en oración de familia un sábado de mañana, Elena de White dio ese sonoro grito de “¡Gloria! ¡Gloria! ¡Gloria!” (al cual los oyentes se habían acostumbrado a lo largo de los años), y su esposo Jaime se levantó e informó a la audiencia que su esposa estaba en visión. 24Id ., t.1, p. 275.MDS 137.2

    Frecuentemente ella tenía una visión durante un servicio en la iglesia. La visión de Parkville, Michigan, el 12 de enero de 1861, que describía algunos de los hechos y terrores de la inminente Guerra Civil, la recibió en la iglesia después que ella había terminado su poderosa exhortación y se había sentado. La visión duró aproximadamente veinte minutos. Después que comenzó a respirar otra vez, habló brevemente sobre lo que le había sido revelado, especialmente ciertos detalles que se relacionaban directamente con ese auditorio intensamente interesado.MDS 137.3

    La última visión pública de Elena de White sobre la que tenemos información detallada ocurrió en Battle Creek el 3 de enero de 1875. Sin embargo, J. N. Loughborough (quien presenció personalmente “unas cincuenta” visiones) afirmó que la última visión de la Sra. White fue en el campestre de Oregon en 1884”.25Id ., t. 2, p. 462.MDS 137.4

    Las visiones o sueños nocturnos ocurrían de diversas maneras, como lo describe la misma Hna, White: “Al comienzo del sábado me quedé dormida y algunas cosas me fueron presentadas claramente”. 26Id ., t. 4, p. 424. Centenares de cartas contenían la frase “en horas de la noche”, en las que oía o veía un mensaje que debía comunicarse a alguna persona o grupo en particular, como una iglesia, un campestre o una reunión oficial. A veces esa frase pudo haber faltado pero la ocasión era obvia: “No puedo dormir. Fui despertada a la una de la mañana. Oí un mensaje dirigido a usted”. 27Carta 21a, 1895, citada en Bio., t. 4, p. 251.MDS 137.5

    Las visiones o sueños nocturnos se volvieron más usuales al mismo tiempo que las visiones públicas llegaron a ser menos frecuentes.MDS 137.6

    Reconociendo que surgirían preguntas concernientes a la naturaleza íntima de los “sueños” y a su autenticidad como revelaciones, Elena de White escribió: “Hay muchos sueños [sueños ordinarios] que provienen de las cosas comunes de la vida, con las cuales el Espíritu de Dios no tiene nada que ver Como hay falsas visiones, hay también falsos sueños, que son inspirados por el espirita de Satanás. Pero los sueños del Señor están clasificados en la Palabra de Dios con las visiones, y son tan ciertamente los frutos del espíritu de profecía como las visiones. Los tales sueños, teniendo en cuenta a las personas que los tienen, y las circunstancias en las cuales son dados, contienen sus propias pruebas de veracidad”. 28Testimonies, t. 1, pp. 569-570 (1867); repetido en Joyas de los testimonios, t. 2, p. 274.MDS 137.7

    Larger font
    Smaller font
    Copy
    Print
    Contents