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Mensajera del Señor

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    Principios de salud y blancos espirituales

    Elena de White fue específica y práctica al aplicar los principios del tema del Gran Conflicto para unir lo espiritual con lo físico y lo mental. El hecho de colocar los asuntos de la salud dentro del propósito de los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14 elevó el tema de la salud del plano de la opinión personal al nivel del compromiso espiritual y el desarrollo del carácter. Los principios de la salud fueron ligados a blancos espirituales:MDS 292.7

    El primer deber hacia Dios y el hombre es el desarrollo personal. La siguiente declaración creativa de la Sra. White ha inspirado a muchos jóvenes: “Nuestro primer deber hacia Dios y nuestros semejantes es el desarrollo individual... Por tanto, está bien invertido el tiempo que se usa en la adquisición y la preservación de la salud física y mental. No podemos permitimos empequeñecer o inhabilitar ninguna función del cuerpo o de la mente”. 20Consejos sobre el régimen alimenticio, p. 15; ver también Palabras de vida del gran Maestro, p. 264.MDS 292.8

    La reforma del corazón antes de la reforma de la salud. Elena de White mantuvo las prioridades en su orden correcto: la preservación de la salud es primariamente un desafío espiritual: “Los hombres no serán nunca temperantes hasta que la gracia de Cristo sea un principio viviente en el corazón... Ninguna mera restricción de su régimen alimenticio lo curará de su apetito enfermo... Lo que Cristo obra dentro, se realizará bajo el dictado de un intelecto convertido. El plan de comenzar afuera y tratar de obrar hacia el interior siempre ha fracasado, y siempre fracasará ”. 21Id., p. 40.MDS 292.9

    Preparación para la lluvia tardía y el fuerte clamor. Esta aplicación de los principios de salud es profunda y constituye una idea adventista característica. Elena de White escribió en 1867: “Los hijos de Dios no están preparados para el fuerte clamor del tercer ángel. Tienen una obra que hacer en favor de sí mismos que no deben dejar para que Dios la haga por ellos... El apetito pecaminoso convierte en esclavos a hombres y mujeres, entenebrece sus intelectos y entorpece sus sensibilidades morales hasta un grado tal que las sagradas y altas verdades de la Palabra de Dios no son apreciadas... A fin de estar listos para la traslación, los hijos de Dios deben conocerse a sí mismos... Siempre deben tener el apetito en sujeción a los órganos morales e intelectuales”. 22Id., pp. 36-37.MDS 293.1

    La salud está estrechamente vinculada con la santificación. Elena de White no vaciló en señalar la directa relación entre los hábitos diarios y el desarrollo del carácter: “Un cuerpo enfermo y un intelecto desordenado, debido a la continua complacencia de la lujuria perniciosa, hace que la santificación del cuerpo y del espíritu sean imposibles”. 23Id., p. 50. Además, a “los que han recibido instrucciones acerca de los peligros del consumo de carne, té, café y alimentos demasiado condimentados o malsanos... Dios pide que los apetitos sean purificados y que se renuncie a las cosas que no son buenas. Esta obra debe ser hecha antes que su pueblo pueda estar delante de él como un pueblo perfecto”. 24Id., p. 455MDS 293.2

    Dirigentes adventistas como J. H. Waggoner vieron la diferencia distintiva entre las voces contemporáneas que llamaban a la reforma de la salud y el “principio avanzado ” de Elena de White. Waggoner escribió: “No profesamos ser pioneros en los principios generales de la reforma pro salud. Los hechos sobre los cuales se basa este movimiento han sido elaborados, en gran medida, por reformadores, médicos y escritores sobre fisiología e higiene, y por lo tanto se los puede encontrar diseminados a través del país. Pero nosotros sostenemos que por el método de la elección de Dios ha sido expuesto más clara y poderosamente, y mediante eso está produciendo un efecto que no podríamos haber esperado de ningún otro medio.MDS 293.3

    “Como meras verdades fisiológicas y de higiene, algunos podrían haberlas estudiado a su conveniencia y otros haberlas puesto a un lado como de poca importancia; pero cuando son colocadas sobre un [mismo] nivel con las grandes verdades del mensaje del tercer ángel por la sanción y autoridad del Espíritu de Dios, y de ese modo se declara que son los medios por los cuales un pueblo débil puede ser hecho fuerte para vencer, y nuestros cuerpos enfermos ser purificados y capacitados para la traslación, entonces llegan a nosotros como una parte esencial de la verdad presente, para ser recibidas con la bendición de Dios o rechazadas a nuestro riesgo”. 25Review and Herald, 7 de agosto, 1866.MDS 293.4

    La salud afecta directamente el juicio moral. La relación que ha hecho Elena de White entre la salud y el juicio moral ha sido probablemente uno de los conceptos más persuasivos para incontables miles de personas: “Cualquier cosa que disminuya la fuerza física, debilita la mente y la vuelve menos capaz de discernir entre lo bueno y lo malo. Nos volvemos menos capaces de escoger lo bueno. y tenemos menos fuerza de voluntad para hacer lo que sabemos que es recto”. 26Palabras de vida del gran Maestro, p. 281.MDS 293.5

    Muchos primeros adventistas concedían que la eliminación del puerco y de las bebidas alcohólicas era algo que favorecía los mejores intereses de uno. Algunos concedían además que el consumo de carne no era beneficioso. Pero la conexión entre la temperancia (dominio propio) y el discernimiento espiritual no llegó rápidamente. Al principio la mayoría no vio ninguna relación entre la predicación del Evangelio o su propio crecimiento espiritual y lo que comían. Elena de White mantuvo su curso, a menudo contra muchos que pensaban que ella defendía los extremos. Ella condujo resueltamente a sus colegas para que pensasen más claramente: “Algunos han expresado desprecio por esta obra de reforma, y han dicho que era del todo innecesaria; ésta fue una excitación para distraer las mentes de la verdad presente. Han dicho que los asuntos eran llevados a extremos. Los tales no saben de qué hablan. Mientras hombres y mujeres que profesan piedad están enfermos desde la parte superior de la cabeza hasta la planta de los pies, mientras sus energías físicas, mentales y morales se hallan debilitadas debido a la gratificación de un apetito pervertido y al exceso de trabajo, ¿cómo pueden ellos pesar las evidencias en favor de la verdad, y comprender los requerimientos de Dios?” 27Consejos sobre el régimen alimenticio, p. 59. “Qué lástima es que a menudo, cuando debe ejercerse gran restricción propia, el estómago es llenado con una masa de alimento perjudicial, que queda allí para descomponerse. La perturbación del estómago afecta el cerebro. El que come en forma imprudente no se da cuenta de que se está descalificando para dar consejos sabios, y para trazar planes para el mejor progreso de la obra de Dios”.—Id, p. 62.MDS 293.6

    El compromiso de cuidar la salud revela cuán profundamente se interesa uno por los demás. Elena de White era intensamente práctica. Su consejo era fácil de entender. En aquellos días anteriores a los servicios del hospital moderno y de los últimos antibióticos, la familia extendida vivía a menudo bajo un mismo techo. Los ancianos y los enfermos eran la carga de cualquiera que estuviese sano en el momento.MDS 294.1

    La Sra. White, observando cuán pesadamente caía esa carga sobre madres jóvenes y ocupadas y otros miembros de la familia, escribió: “Muchos, por sus acciones, han dicho: ‘A nadie le importa si yo como esto o aquello. Cualquier cosa que hagamos, nosotros hemos de llevar las consecuencias’. Queridos amigos, estáis grandemente equivocados. Vosotros no sois los únicos que sufrís a causa de una conducta equivocada. En gran medida, la sociedad en la que estáis lleva las consecuencias de vuestros errores al igual que vosotros. Si sufrís a causa de vuestra intemperancia en la comida o en la bebida, los que estamos alrededor vuestro o asociados con vosotros somos también afectados por vuestras dolencias. Tenemos que sufrir a causa de vuestra conducta errónea... Si en vez de tener vivacidad de espíritu, estáis deprimidos, proyectáis una sombra sobre el espíritu de todos los que os rodean... Podemos tener un buen grado de confianza en nuestro propio juicio, sin embargo necesitamos tener consejeros; porque ‘en la multitud de consejeros hay seguridad’... ¿Pero qué valor le damos a vuestro juicio si el poder de vuestro cerebro ha sido exigido al máximo, y la vitalidad se ha retirado del cerebro para atender la comida impropia que ha sido colocada en vuestro estómago, o a causa de una enorme cantidad de comida que incluso es saludable?... Por lo tanto vuestro curso de vida nos afecta. Es imposible que persigáis un curso erróneo de acción sin causar sufrimiento a otros”. 28Testimonies, t. 2, pp. 356-357.MDS 294.2

    El compromiso de cuidar la salud está mejor motivado por un deseo de glorificar a Dios ayudando a otros. Pablo hizo claro que vivir para la gloria de Dios es el blanco más elevado del cristiano: ‘ Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios ” (1 Cor. 10:31). Elena de White se concentraba frecuentemente en esta motivación y la describía como “la gloria del amor abnegado. A la luz del Calvario, se verá que la ley del renunciamiento por amor es la ley de la vida para la tierra y el cielo; que el amor que ‘no busca lo suyo’ tiene su fuente en el corazón de Dios” 29El Deseado de todas las gentes, p. 11; Id., pp. 763-764; La educación, pp. 120-121.MDS 294.3

    Beneficios colaterales de esta suprema motivación incluyen una vida más larga y menos enfermedad, etc. Pero si la motivación suprema queda eclipsada, gran parte de la reforma pro salud puede ser egocéntrica al descuidar el bienestar de otros. Cuidar la salud de uno es un asunto espiritual, no meramente una preocupación física.MDS 294.4

    El compromiso de cuidar la salud está entre los factores que se relacionan con un pueblo preparado. Elena de White relacionó directamente el compromiso de una persona de cuidar la salud física y espiritual con su estado de preparación para la vida eterna. Nuevamente aquí la “restauración ” 30El Deseado de todas las gentes, p. 764; La educación, p. 120-121. Ver p. 257.—el blanco del tema del Gran Conflicto— determinaba la filosofía de la salud.MDS 294.5

    Respecto a la clase de gente preparada para el regreso de Jesús, la Sra. White escribió: “Creemos sin ninguna duda que Cristo viene pronto... Cuando él venga no es para limpiarnos de nuestros pecados, quitamos los defectos de nuestros caracteres, o curamos de las flaquezas de nuestros temperamentos y disposiciones. Si es que de algún modo obrará por nosotros, esta obra será totalmente realizada antes de ese tiempo. Cuando el Señor venga, aquellos que sean santos seguirán siendo santos. Aquellos que hayan preservado su cuerpo y espíritu en santidad, santificación y honor, recibirán entonces el toque final de la inmortalidad”. 31Testimonies, t. 2, p. 355.MDS 294.6

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