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Mensajera del Señor

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    Conservadores y liberales

    En un lenguaje religioso típico, los conservadores forman el círculo “objetivista” y los liberales están en el círculo “subjetivista”, aunque estos rótulos están lejos de ser satisfactorios. Cada círculo recalca algo correcto, oportuno y necesario. Así como el agua no se forma hasta que los círculos del hidrógeno y del oxígeno se vuelvan a formar como una elipse, de la misma manera las verdades parciales representadas por los conservadores y los liberales no exponen el cuadro completo de la verdad hasta que ambos se fusionen dentro de la elipse de la verdad. MDS 261.1

    Palabras claves para los conservadores (por las cuales ellos pelean a muerte) son: trascendencia, autoridad, ortodoxia, causa, ley, estructura, seguridad y gracia: todas buenas palabras para aferrarse a ellas Pero la debilidad histórica de los conservadores consiste en que a menudo comprenden erróneamente el carácter del Dios trascendente. A menudo recalcan la autoridad a expensas de la responsabilidad y la libertad humanas. Debido a estos malos entendidos, la fe llega a ser principalmente un asentimiento mental a una doctrina. Se acentúa cierta forma de “cree solamente”. Demasiado frecuentemente el resultado es una pasividad humana en el proceso de la salvación.MDS 261.2

    Palabras claves para los liberales (por las cuales ellos también pelearán a muerte) son: inmanencia, libertad, responsabilidad, razón, flexibilidad, significado, relevancia y fe personal: también buenas palabras para aferrarse a ellas. La debilidad histórica del libera lismo está enraizada en su subjetividad. Pie tistas, místicos, racionalistas, carismáticos (y cualquiera que coloca la autonomía humana “delante” de las verdades reveladas divinamente) basan su seguridad ya sea en la razón, los sentimientos, la intuición o en la investigación histórica. Raramente se apela a los absolutos. A menudo se oye la frase, “Debe tener sentido para mí”, un deseo que no debe ser pasado por alto.MDS 261.3

    En tiempos modernos, tanto los conservadores como los liberales cruzan las fronteras que los separan cuando no preguntan más, “¿Es esto verdad? ”, sino más bien, “¿Da resultado? “ El empirismo pragmático plantea la pregunta, “¿Qué hay en ello para mí? ” antes que la más bíblica, “¿Qué voy a hacer al respecto? ” MDS 261.4

    Elena de White coloca estas preguntas en su debida perspectiva al apelar tanto a los conservadores como a los liberales tradicionales para que vean las respuestas dentro del tema del Gran Conflicto. Ella entendió bien este “empate” histórico entre estos dos círculos y cómo ambos, los conservadores y los liberales por igual, no verán el cuadro completo sin la elipse de la verdad que trasciende la debilidad de los conservadores como de los liberales. Ella escribió: “El progreso de la reforma depende de un claro reconocimiento de la verdad fundamental. Mientras que, por una parte, hay peligro en una filosofía estrecha y una ortodoxia dura y fría, por otra, un liberalismo descuidado encierra gran peligro. El fundamento de toda reforma duradera es la ley de Dios. Tenemos que presentar en líneas claras y bien definidas la necesidad de obedecer a esta ley”. 52El ministerio de curación, p. 91.MDS 261.5

    La “ortodoxia dura y fría” y el “liberalismo descuidado”son los resultados finales de colocar la verdad en dos círculos en vez de permitir que la verdad sea verdad en su forma elíptica. Elena de White trasciende esos dos círculos al unir la autoridad y la responsabilidad, la seguridad doctrinal y la seguridad del corazón, de modo que la Iglesia Adventista del Séptimo Día no necesite caer en discusiones teológicas que dividen a todas las otras iglesias.MDS 261.6

    Tradicionalmente, casi todas las discusio- nes bíblicas presentan al observador una elección entre dos alternativas: esto... o aquello. La elipse de la verdad muestra cómo las posiciones importantes deben unirse mediante la indispensable conjunción y, ya sea que esté expresada o implicada.MDS 261.7

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